martes, 6 de enero de 2009

Una canción que habla de la escuela

A veces, las canciones que los jóvenes cantan son despreciadas por los mayores porque creemos que no saben hacer canciones con sentido como las de antes. Pero debemos reconocer que hay letras y LETRAS de canciones, que hay músicas y MÚSICAS que al juntarse con las anteriores forman una bonita melodía.
Esta canción nos habla de un grave problema que sucede hoy día en nuestras escuelas: el acoso escolar. Vuelvo a tratar de este tema porque últimamente los niveles de violencia juvenil en mi ciudad han crecido alarmantemente en el último mes. En diciembre, dos jóvenes han muerto por culpa de dicha violencia juvenil, que aunque se haya dado fuera de la escuela, tiene mucho que ver con ella, puesto que siempre es a la que se le pide que "eduque" en valores positivos. Por eso, como tributo a los que han fallecido víctimas de unos jóvenes sin cerebro ni sentimientos, les dedico esta canción. La letra la tienen más abajo para que puedan seguirla.



A golpes, contra el suelo,
desahoga su rabia y su miedo.
Intenta comprender,
porque sufrir le toca a él.
Despierta llorando,
en medio de su noche oscura,
y en su soledad.
Se encuentra sentado,
al borde del abismo y el dolor,
lo empuja sin piedad.

Se esconde tras los libros,
ya ni en la escuela lo dejan,
notitas de amenazas que le llegan a su mesa.
La paciencia se le agota,
y no sabe bien que hacer,
Si contar lo que le pasa,
o guardarselo pa'el.

Y rompe a llorar cada despertar,
por miedo a enfrentarse a su dura realidad.
No entiende porqué, se debe callar,
y el miedo roba las palabras para hablar.
Intenta reir, hablar sin temblar,
pero los insultos duelen más que cada golpe que le dan.
Solo piensa que es mejor no haber nacido,
que vivir para llorar.

Empieza otro día,
dispuesto a romper su cobardía.
No quiere sufrir más,
y esta cansado de llorar.
Le cuenta a sus padres,
cada golpe y cada insulto
que ha tenido que aguantar.
Confía y no huye,
por fin se queda atrás,
su oscura realidad.

Ya no se encuentra solo,
tiene alguien a su lado.
Ellos le dan la vida,
que a la fuerza le quitaron.
Y sufrieron en silencio todo lo que sufrió él,
ahora el miedo se ha acabado,
y forma parte de su ayer.

Y rompe a reír, cada despertar,
sin miedo a enfrentarse, a su nueva realidad.
No entiende porqué se pudo callar,
y el miedo robó las palabras para hablar.
Ya puede reír, hablar sin temblar,
se siente arropado por personas,
que por siempre le querrán.
Ahora, piensa que es mejor haber hablado...
Y rompe a reír, cada despertar,
sin miedo a enfrentarse, a su nueva realidad.
No entiende porqué se pudo callar,
y el miedo robó las palabras para hablar.
Ya puede reír, hablar sin temblar,
se siente arropado por personas
que por siempre le querrán.
Ahora, piensa que es mejor haber hablado...
que vivir para llorar.

Noticias que pueden ilustrarnos esto mismo:
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